Última entrada dedicada al Capítulo 4 del Trabajo Fin de Máster "Podcasting y Transmedia: El Transcasting" de David García Marín. En concreto, centrada en el apartado de la NARRATIVA TRANSMEDIA (4.3).
Tal y como se
recoge en el documento comentado “ya existían universos transmedia antes de
Internet”. Se consideran prácticas propulsadas por la llegada del mundo
cibernético, pero no por ello se deben
considerar una narrativa exclusiva de ahora. Entonces, ¿quién fue el primer
autor en llevar a la práctica este tipo de narrativas? Marsha Kinder en 1991 llevó a cabo una
observación sobre productos de entretenimiento infantil.
Más adelante fue
Jenkins quien introdujo la expresión Narrativa
Transmedia ¿Qué ideas se extraen del
documento en cuanto a este tema? En palabras de Scolari (2014) por un lado, los relatos transmedia son historias contadas
a través de medios y plataformas. Por otro lado, los/as receptores/as de las historias (prosumidores, emirecs,
lectoautores, grassroots) no se limitan a consumir los productos culturales,
sino que amplían el mundo narrativo con
nuevas piezas textuales. En términos generales, para este autor, las narrativas transmedia responden a la
convergencia entre la industria de los medios y la cultura participativa de los/as
usuarios/as.
Ahora bien, me
gustaría centrarme en un tema muy debatido por numerosos estudiosos que me ha
llamado la atención y que mayormente desconocía: El debate sobre hasta qué punto una historia es considerada
transmedia o no. Es decir, la pregunta sería: ¿la adaptación de un libro al cine sin incorporar ningún elemento nuevo
a la historia es transmedia o debe llevar otro nombre? ¿Los universos donde se
narra la misma historia en distintas plataformas sin que ninguno de estos
relatos aporte elementos nuevos a la narración se pueden considerar relatos
transmedia? Tras varios estudios de autores se llega a la conclusión de que
no existe un claro consenso con respecto
a esta cuestión. De ahí, que son numerosas las aportaciones que existen
sobre este tema de controversia.
Por un lado,
ante este tema Jenkins hace una “división” entre narrativas transmedia y relatos crossmedia (historias que pasan por
diferentes medios y por tanto cambian el lenguaje). En resumen, para Jenkins en
las Narrativa Transmedia no cabría la producción de adaptaciones,
reservando para éstas el término crossmedia. Por su parte y en la misma línea, Montoya,
Vásquez y Salinas (2013), defienden que para analizar los productos transmedia hay
que diferenciar dos tipos de intertextualidad: uno referido al universo narrativo (la historia que
se está contando) y el otro, relacionado con los productos que dan cuenta de la historia pero que no incorporan
elementos nuevos a la narración, de modo que solo los primeros pertenecerían al
universo transmedia de la franquicia.
¿Qué he sacado
en clave hasta aquí? Que existen dos “ejes” en este tipo de narrativas. Por un
lado, se puede hablar de eje diegético
que aborda los productos que se construyen dentro del sistema y que tienen incidencia en la narrativa,
incorporando historias nuevas al mundo narrativo (series, webisodios, videojuegos,
novelas, cómics, etc), y por otro lado, está el eje paratextual que hace referencia a las producciones que no constituyen ampliación de la historia
(por ejemplo, los tráilers, noticias, blogs de análisis y textualidades
generadas por los fans o por la franquicia).
Ante esta
corriente de opinión se encuentra el experto productor de creaciones transmedia
Jeff Gomez de Piratas del Caribe, Avatar o El Príncipe de Persia. Scolari (2013)
recoge que Gomez defiende la imposibilidad de reutilizar contenido entre
plataformas como uno de los principios de la transmedia, y por lo tanto, rechaza las adaptaciones como parte del
mundo de las narrativas transmedia.
A diferencia de sus
aportaciones reflejadas anteriormente, Scolari ofrece una nueva y diferente idea
sobre el valor transmedia. Scolari (2013) presenta una concepción menos rígida
de este tipo de narrativas al concebir
las adaptaciones como elementos expansivos de las historias: “Todas las
adaptaciones presentan reflejos diversos, incluyen algún aroma nuevo y dejan un
retrogusto diferente al original”. En
líneas generales, aunque un objeto mediático no suponga más que una mera
adaptación mediática, el/la usuario/a siempre obtiene informaciones y experiencias
novedosas que afectan y modifican la historia aunque el relato no se expanda.
Para construir
una concepción menos estricta y más amplia de la Narrativa Transmedia, Scolari afirma
que todas las adaptaciones terminan
funcionando como puertas de entrada al universo narrativo, es decir, aunque
las adaptaciones no produzcan extensión narrativa, establecen un claro
enriquecimiento de la relación de los usuarios/fans con las diferentes
producciones de una marca, de ahí que merezca la pena incluirlas como elementos
constitutivos de las narrativas transmedia.
¡Nos leemos!
REFERENCIAS: GARCÍA MARÍN, DAVID. Trabajo Fin de Máster: "Podcasting y Transmedia: El Trasncastin" UNED. Septiembre 2016.

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